viernes, 14 de diciembre de 2012

El mundo laboral y mi mundo

No sé ni cuánto tiempo llevo sin escribir... y no por nada en especial, simplemente no tenía ni tengo nada que decir. Pero como tú dirías, por eso es un antiblog.

He puesto ese título para obligarme a hablar sobre algo, pero veamos qué sale.

Yo no entiendo a ciertas personas, a mí que me lo expliquen. Dime tú cómo es posible la vida de esta persona (?¿) que te voy a resumir: un año más que nosotras, una ingeniería, dos máster, perfecto inglés y francés, un año en Alemania y medio en Suecia, vive con su novio con el que lleva seis años, coche, carnet, bastante experiencia laboral de todo tipo, gimnasio todos los días, perfectamente arreglada (ropa, pelo, maquillaje) todos los días, tiempo para salir de fiesta  noches enteras, para pasear a su perro, para viajar a prácticamente cualquier rincón del mundo cada dos por tres... ¿me lo explicas Nana? ¡¿ME LO EXPLICAS?!. Pues gente así, un montón te vas a encontrar. Horrible. Me amargan la vida. (No).

Mi mundo y el mundo laboral como que no... ¡leches! ¡si ni siquiera sé de qué trabajo! ¡no sé de qué es la empresa! Me dicen que qué hago y no sé contestar... es todo muy confuso. Esto te lo contaré detenidamente y en privado, o lo intentaré.

Yo sólo sé que madrugo, que me siento en el metro una hora y me duermo hasta que suena mi alarma a la que he puesto de melodía "Paco, Paco, Paco" de Encarnita Polo y la foto del Ecce Homo y de título "metro party". Después llego allí y hago una serie de "cosas" ?¿ y al final de mes me dan un dinero para comprar barbies. Eso es todo lo que puedo contar.

Ya me contarás tú qué haces... o mejor no, no hablemos de cosas desagradables que no es bueno para el cutis.

¿Cuándo va a llegar nuestro momento amiga? Siento como que siempre estamos esperando algo y que lejos de acercarnos nos alejamos. Siento que vivimos en un continuo quiero y no puedo, en un constante quiero y no sé cómo hacerlo. Quiero ser joven, Nana, quiero ser como "Across the universe", quiero perder la noción del tiempo, caminar cinco centímetros sobre el suelo, sentir la sangre por debajo de la piel.

Yo me amarré más al suelo hace dos meses y ahora lo harás tú, ¿por qué motivo?. Cada día nos intentamos convencer de qué eso es lo que tenemos que hacer. Sé que tú lo haces porque yo lo hago, y por eso sé igualmente que te has dicho mil veces que tú también querías encontrar un trabajo. ¿A quién pretendemos engañar?.

Vaya, creo que de repente ha cambiado el tono de mi entrada y ha pasado a ser algo que debería escribir en un mensaje privado. Volveré a la frivolidad en el siguiente párrafo, disculpa.

 Menos mal que ahora somos felices porque tenemos entradas para conciertos y porque vamos a ir a Londres y a Disneyland. Realmente siempre somos felices, solo que ambas sabemos que el rollo dramático de párpados entreabiertos y mirada perdida siempre queda bien con un filtro vintage de Instagram.


Te dejo querida mía, voy a encender el árbol. Ah, que se me había olvidado decir que es Navidad y que eso es muy bonito porque nace el Niño Jesús.

Bendiciones y buenas noches.

martes, 6 de noviembre de 2012

Realidad

Quizás ya ni me leas. Quizás, ahora, estés en otro plano al que yo me encuentro. Quizás, como otras muchas veces todo acabe aquí. Quizás, no podamos elegir hacernos adultos, sino que obligatoriamente caemos en ese estado. 

Hoy he llorado. Y mucho. Menos mal que a veces el waterproof es de verdad, porque sino, todo hubiera sido más dramático. Quiero desengancharme de la realidad. Hoy no quiero criticar. Hoy no quiero ser mordaz, ni pseudointelectual. Hoy sólo quiero ver mi mierda plasmada en Internet. Para siempre, porque en el fondo siempre la llevaré conmigo. Estoy podrida por dentro y lo peor es que me lo he creado yo sola. Siempre acuso a mis circunstancias y mi pasado, pero es una mentira que nos decimos todos para contentarnos. Para sentirnos más normales. Es todo lo que tengo que decir. No hay conclusiones. Sólo la verdad. Una realidad. Una tautología, pues todo el mundo lo sabe y aún así, no nos aporta nada nuevo.

martes, 16 de octubre de 2012

Añicos

Me han dicho que estoy un poco emo y puede ser, pero de verdad hermana, pienso que hoy me lo merezco, y voy más allá, hoy nos lo merecemos.

Estoy viendo como nuestra vida tal y como la queríamos ha acabado sin ni siquiera haber empezado. ¿Nos queda consuelo alguno? Bueno... al menos tú serás rica, yo sigo endeudándome. No entiendo la lógica paterna: "Tienes que hacer algo con tu vida y buscarte un trabajo para costearte la vida, así que métete a un máster que te absorbe y desembolsa 1500€ y así empezarás a ser una persona de provecho". No, sigo sin entenderlo. Y además, me ponen problemas con la matrícula y todo, ¿lo entendemos? Otra respuesta negativa.

Reclamos nuestro derecho de quejarnos y llorar cuando todo a nuestro alrededor se rompe y estalla. Y a quién no le guste... patada en las partes que aquí no puedo nombrar.

¿Sabes dónde quiero estar ahora? En el McDonald's molón de Alcorcón, en ese que tampoco nos contratarían. Quiero tomar helado, estar sentada, estar contigo. Porque por mucho helado o batido que hubiera sino estuvieras ahí no tendría sentido. Porque juntas a pesar de la desesperación sabemos reírnos de nuestra desgracia y de nuestros arranques emo. Cuando estamos juntas my darling, me he dado cuenta de que somos un poquito más valientes, de que todo nos asusta menos, aunque digamos que es lo que más nos acojona.

Porque juntas, un  cristal roto puede ser un multiespejo en el que retocarnos el rimmel.

domingo, 7 de octubre de 2012

Domingo de reflexión

Sí, lo sé, esta vez he pasado mucho tiempo sin escribir, pero es que no tenía que decir nada importante (entendiendo "importante" como "importante para nosotras y absurdo para todos los demás). Y no, hoy tampoco tengo nada que decir, pero es uno de esos domingos en los que me propongo hacer cosas que voy dejando y dejando...

Y al final acaba siendo un domingo de esos que realmente me gustan a mí, esos que son como una especie de desayuno largo que se continúa durante todo el día... Y acabaré con mi madre acurrucada en el sofá pidiéndola que me siga tratando siempre como si fuera pequeña y que me cuente otra vez cuánto lloró cuando se murió James Dean.

Yo adoro a la gente muerta, aunque suene esquizofrénico y necrofílico. Los muertos son tan conclusos, tan quietos, con ese saber estar. Los vivos son torpes. Si tienes un ídolo vivo cualquier mañana puedes abrir el facebook y encontrarte con que ha hecho/dicho cualquier lamentable torpeza, o peor aún, tiene una novia que no eres tú. Entonces tienes que buscar su página, darle a "Ya no me gusta", buscar su twitter, darle a "Dejar de seguir" y soportar que cualquier persona te ponga la cara colorada hablando de la maldita torpeza... un lío, sinceramente.

Con los muertos ya está todo dicho y hecho. Te informas, te gusta y le conviertes en ídolo. Por no hablar de la cantidad de entradas que, sin ser consciente, te estás ahorrando con todos tus ídolos muertos.... y de la tranquilidad que da el no tener que estar pendiente de nuevos lanzamientos (salvo benditas excepciones). Y, sobre todo, te dan la capacidad de autoconvencerte de que si hubieses coincidido con ellos tú habrías sido su inseparable alma gemela.

Si Jesucristo estuviera vivo a mí no me gustaría, porque me crearía una tensión y una ansiedad horrible... y tener que seguirle por esos sitios llenos de arena que se te mete en las sandalias... puff, me está dando pereza sólo pensarlo, quita quita.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Redes A-Sociales

Bonito cambio de look de nuestro blog :) me gusta.

Ya te lo he comentado alguna vez creo, pero últimamente las redes sociales las considero herramientas de asocialización. Como hoy, tengo 29 personas conectadas en Facebook y con ninguna de ellas quiero hablar. Aún así sigo actualizando la página por si acaso ocurriera un milagro y apareciera alguien con quién de verdad mereciera la pena hablar. Y me siento tonta. Por eso el 90% de las veces tengo el chat desactivado. No causa más que desilusiones ya sea porque te habla alguien que no quieres o porque quien quieres que te hable no está. Y muchas veces, ese alguien, no es nadie concreto, es simplemente otra persona, cercana o no, que dé el primer paso para escucharte o más bien leerte. Alguien que a través de la conexión y los cables sabe que necesitas hablar. Pues bien, eso no suele ocurrir, porque para bien o para mal, el ser humano ni es adivino ni es demasiado perceptivo. Así que, me dedico a meterme en Facebook cuando quiero estar sola. Y juego. Sí señora, juego. Cada mes a un nuevo juego. Sólo son excusas para no tener el chat encendido, porque claro si juegas y alguien te habla puedes perder puntos o cosas así.

Creo que me entiendes. Es más, estoy segura. Pasamos de incógnito por las redes sociales. Son para nosotras y no para el resto. Lo mismo pasa con Twitter. Suelo escribir para mí. No son comentarios que van dirigidos para informar al resto, sino que son palabras para dejar constancia de algo que a mí me ha parecido relevante conservar. Y en eso nos parecemos. Y nos entendemos. Sabemos cuándo un comentario va para ser compartido y comentamos, o cuándo en realidad va para la propia persona. Empiezo a odiar esta intimidad pública que nos forjamos. Y conforme sigo escribiendo me doy más cuenta. Y si siguiera mucho más, cerraría todo. Y quizás sería más feliz. Seguramente lo fuera, porque no me pondría triste si nadie se ha acordado de mí o no me agobiaría si alguien se ha acordado demasiado de mí.

Somos complicadas. Puede que seamos sociópatas. Puede que nos equivocásemos de época al nacer. Pero cada vez que abro la página de Facebook, me siento más asocial.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Coleteros

Me he puesto a reflexionar y los coleteros son como algo muy prostituido. Pasan por la cabeza de mucha gente y cambian de dueño sin que te des cuenta. Además, se supone que son para llevar en el pelo y montón de gente lo lleva en la muñeca (yo incluída). Si hablasen podrían contar muchas cosas, así que me alegro de que no lo hagan.

Y esto se me ocurre a las 9am en una parada de bus, que hoy me voy a Soria. Hala, a la vuelta, entrada seria.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Tonterías

Me sigue costando mucho encontrar dónde se pone una nueva entrada, ¡pero bueno!, aquí estoy. Acabo de ver el corto de presentación de la nueva colección de Davidelfín, que aún no lo había visto, amiga... es que últimamente estoy ocupada y todo. Es un ídolo, yo le quiero.

Me parece muy bien lo de la estética, es mi principal objetivo también. Una chica que hace tutoriales en youtube ha cambiado radicalmente en dos años y sin pasar por quirófano, así que yo me he hecho muy fans de eso. Y no me basta tampoco con la mía propia, me encantaría cambiar la de mi casa, de las calles, la de la gente que me rodea... a veces lo hago mentalmente, pero mi objetivo es hacerlo en la realidad. Algún objetivo hay que tener, ¿no?. Bueno, no, tampoco es necesario.

Y así acabé yo anoche a las tres de la mañana googleando cosas como "emigrar a Chile" "mejores lugares para emigrar" "cómo maquillar párpados caídos" y un largo etcétera. Es dramático. Todo iría mejor si no se hubiese cancelado mi boda en octubre con mi maridito del que estoy profundamente enamorada. Aunque, pensándolo bien, si él hubiese aceptado me parecería un tonto, porque hay que ser muy poco avispado para contraer matrimonio con un espécimen como yo... entonces ya no me gustaría él, porque no me gustan los tontos. Sí, suena contradictorio, hasta yo me he dado cuenta.

¿Te referías a él cuando dices que tenemos un lector? Espero que no, eso me haría sufrir mucha presión y dejaría de escribir entradas.

Dice mi hermana que es una pena todos los bosques que arden y yo pongo un gesto cariacontecido por pura inercia. Pero en el fondo me da igual, últimamente me he dado cuenta de que no me perturba el sueño el sufrimiento ajeno; bastante tengo con lo mío... ¿a que sí?.

Lo que sí me hizo sufrir es cuando mi globo querido que echaba un fino chorrito de agua se explotó, ahí, delante de mis narices. No aguantó más la vida y a los cinco minutos de su nacimiento decidió saltar del cubo y suicidarse, poniendo fin a su existencia que se estaba convirtiendo en una espiral sin retorno hacia el abismo. Fue muy triste. Pero ahí nos tenías a nosotras, la viva imagen de dos chicas simpáticas, alegres, a las que la vida les va bien y nada les asusta. Ahí nos tenías, con globos de agua de mil colores dispuestas a jugar y ser felices... no lo entiendo. Hay veces que no nos reconozco.

Ayer cuando te eché la mano y me presenté iba completamente en serio, los primeros minutos era como que no te conocía. Luego ya sí, en cuanto te tiraste un eructo pensé "esta es mi amiguita de siempre, nada ha cambiado". Bueno sí, ha cambiado la Susie, que ahora está despeinada. En mi pueblo había una puta que le decían "la Pelos" y siempre iba despeinada. Si un día vas a mi pueblo (Dios te libre) y te dicen "le paces a la pelos" (traducción: "te pareces a la Pelos") puede ser porque vas despeinada, porque llevas pinta de pilingui, porque vas exageradamente maquillada, porque eres muy marchosa... siempre te quedará esa duda.

Voy a poner una foto que le robé a no sé quién... te gustará.



martes, 28 de agosto de 2012

Majaradas

Sí hija, estoy con esa palabra desde ayer y creo que debemos compartir esto con el mundo, porque sé que hay alguien, aunque haya sido por casualidad que nos lee (o porque ha visto que lo tenemos puesto en twitter y puede sentirse de esa forma conectad@ a nosotras). 

Ando retocando las fotos también retocadas por ti, porque tenemos que rellenar un album entero de los de facebook, no es papel que es caro, con nuestras fotos que entren dentro de la calificación "Haciendo Majaradas" y eso se nos suele dar bien. Y mi experimento de reunir fotos que ya teniamos en facebook ha sido un fracaso.

La verdad, me encanta hacer esto amiga, y espero que mañana hagamos algunas, haciendo así como que estudiamos. Las hacemos con el móvil que le da a todo un toque más reto cool (pero sin Instagram, que eso es demasiado mainstream y no nos gusta).

Uy, parece que queda muy bien esta foto... ¡cómo me gusta! Y se me ha olvidado lo que te iba a contar, pero me da igual, porque quedamos muy bien. Lo renconozco, soy superficial y me encanta. Igual que busco una estética para mí, busco que otras personas la tengan. La belleza está en el interior, vale, pero también quiero belleza exterior. Sin la una la otra tampoco funciona. Quizás de ahí lo del maquillaje. ¡Ah! Voy con purpurina en los ojos, porque una amiga mía me ha dejado sombra de ojos con purpurina para ir a comprar el pan. Era un detalle que tenía que comentar y que sé que tú y Ona estariais orgullosas de mí, porque nos entendemos.

Hacía mucho que no retocaba fotos... ¡y qué bien me lo estoy pasando! Esto de cambiar la realidad para que se note que no es real es como que genial. Es como nuestra vida. Es crear un sueño bonito de algo que de otra forma podría dar mucha menos impresión. Debería hacerlo más a menudo. Creo que ahora lo retomaré. Así que querida, te dejo para seguir dándolo ese toque irreal a lo real ;)

lunes, 20 de agosto de 2012

Purpurina

Me gusta la palabra purpurina y la purpurina en general. Hace un par de noches, mi prima de 4 años y yo estuvimos hasta las dos de la madrugada hablando de purpurina, de sus tipos, sus usos y sus posibilidades.

Mi prima es muy genial, es una de las personas más geniales que conozco. Todas las mañanas se maquilla y se retoca varias veces a lo largo del día. No sale de casa si no lleva las uñas de los pies y de las manos perfectamente pintadas. Normalmente lleva tacones y su armario consiste en una veintena de disfraces que combina al azar. Otros días le apetece ir en paños menores, sin ningún tipo de restricción. Asegura que sabe todo lo que hay que saber sobre zombies (citando sus palabras) y el otro día me confesó que se va a morir pronto. Así, sin más. Dice que tiene amigos esqueleto, que ha dormido dos veces en una tumba con mantas y almohadas aportadas por otros esqueletos. Todas las semanas desentierra a su pájaro para ver si se le ve mucho o poco el espíritu.

Si antes de dormir le dices "dulces sueños" sueña con que es una princesa y se casa con Hércules. Si se te olvida, dice que pasa la noche entera llorando por pesadillas repletas de escenas dignas de las mejores películas de terror.

Tiene altos conocimientos de maquillaje, tendencias y combinación de colores. El otro día yendo al parque vio a un chico a caballo y ni corta ni perezosa le dijo "Oye, príncipe, con esas botas tan ridículas no salvarás a ninguna princesa". El muchacho no sabía si reir o si llorar. Yo me reí.

Es genial, sencillamente genial. La quiero tanto...

La otra tarde me dijo que necesitábamos tener una nueva actitud (¿de dónde sacará ese tipo de palabras?), así que voy a hacerla caso. Y tú me tienes que ayudar en esto... pero ya hablaremos de estas y otras majaradas que empiezan a acumularse demasiado en mi mente.

Creo que cuando nos veamos la conversación deberá empezar con una presentación... ¡somos ya casi desconocidas!. Qué poquísima vergüenza. Tienes que darme más detalles sobre esa fiesta; ¿es aquella a la que me negué a ir sin molestarme en ponerte una excusa? ¿o ha sido durante mi ausencia? ¿o hay algo que celebrar?.

lunes, 13 de agosto de 2012

Movilizándose

Pues resulta que puedo escribir desde el móvil. ¡Qué avance! Pero serán entradas cortas que me canso de escribir.

Y diré lo que no se atreven a decir: ¡Vivan las Spice Girls!. Lo dije. Buenas noches.

domingo, 12 de agosto de 2012

¡Por Barrabás!

Lo sabía. Inconsistencia a la hora de escribir. Lo siento mucho querida amiga, pero al menos me he dado cuenta y he retomado el hábito de escribir (que no el de monja).

Y me atrevo a darte un consejo. Estoy que lo tiro ¿eh? Las fiestas en casa son cómodas, pero no te las recomiendo. No al menos si eres como yo que me estreso por todo y espero demasiado de todo. Creo que es un me gusta/ya no me gusta como te pasa a ti. No me molesta ver que tiran las bebidas al suelo, se limpian. Pero que no actúen de acuerdo al plan y los ideales que tenías en tu cabeza amarga la hora del té a cualquiera. Así que aquí estoy ahora, tras haber limpiado y despachado a la gente que acogí para dormir. Estoy criticando, sí y sobre todo a mí misma. ¡Qué no se me vuelva a ocurrir! Ni mezclar gente. A veces funciona, a veces no. Creo que ayer funcionó a medias. En fin... (esa fue mi frase de la noche), al menos canté y bailé con Ariel, porque una tiene derecho a hacer en su casa lo que le dé la gana. Y soy mala anfitriona y lo sé. No me gusta ir detrás de la gente. Cuando llegan a un sitio con ambiente distendido deben incorporarse, porque lo más seguro es que yo esté haciendo otra cosa que en ese momento considere más importante, como maquillarme. 

¡Me llamaron mala anfitriona por estar maquillándome! Hábrase visto. Si hubieses estado me hubieras comprendido, es más, estaríamos compartiendo actividad. Incomprendida me hallo.

Cambiando de tema. Van a hacer un musical sobre la movida madrileña que se va a llamar "¡A quién le importa!". Creo que me voy a presentar. Aún no sé muy bien como irá, pero oye, por probar que no quede hermana.

Y esta licenciada en psicología por la Universidad de los amigos con problemas se va a comer gusanitos, porque no me apetece cocinar. Besos y purpurina.

jueves, 19 de julio de 2012

¡ ya no me gusta!

Mañana voy a ese edificio maldito y quiera Dior que sea la última vez. Llevo tres días intentando ir, ¿mañana lo conseguiré? Quién sabe... quizás no voy, quizás voy y está cerrado, quizás voy y me levantan la ceja.

¡uy no te lo he dicho! ¡hoy he adelgazado! sí sí sí, tantos gramos como pesen dos muelas que me han sido arrebatadas. Pobres... una se ha intentado suicidar y todo y se ha caído al suelo saltando desde la mesita del dentista.

Tú prima siempre piensa que eres un hombre, no es la primera vez. Mis primos piensan que soy una niña y me preguntan cosas como cuál es mi número de lista, cómo se llama mi profe o cuánto dura mi recreo... incluso de qué color es mi babi. Un día haré una entrada hablando de mi prima de cuatro años, sabes que es una de las personas más interesantes que he conocido.

¿Has leido el título de la entrada? Viene a cuento de que estoy nomegusteando páginas de facebook. En algún momento de mi vida, reconciliada yo con el mundo, era tan espléndida que cada día le daba a "me gusta" de diez o cien páginas... o, mejor dicho, le daba al "Hazte fan", engordando así el ego de algún friki administrador de páginas. Sentía yo placer con eso, incluso sonreía... exactamente lo mismo que ahora me ocurre al hacer unfollow o decir "ya no me gusta". ¿Te acuerdas del día que te conté que había hecho unfollow a Yoko Ono? Me sentí una mujer plena.

Los Beatles... te gustan ¿no?. Sí, supongo que sí porque tienes camisetas y esas cosas y cantas la cancioncillas. Yo no sé si me gustan... a veces sí, a veces no. Hubo una época que sí y me compré muchos discos... pero ahora no sé... ¿sabes que hay cosas sobre las que no tengo opinión? Pues sí, hija, aquí donde me ves muchas veces no sé que opinar. Pero yo opino, casi al azar, por ese mismo azar al día siguiente digo lo contrario y eso a la gente le inquieta, le atormenta y le perturba.

Yo no tengo opinión sobre la edad. ¡Hay días que me parece que la edad es tan importante! Tarde o temprano la edad de una persona asoma y sale a relucir, ¿no te parece?. Pero hay otros días en los que me partiría el alma en dos defendiendo que la edad no importa.... conocemos gente de 14 ó 15 años que parece que van por su cuarta vida. Y conocemos adolescentes terminales de 49. Mírame a mí, hoy el dentista le quería hacer firmar a mi madre porque ha pensado que yo era menor de edad...

Tampoco tengo opinión sobre la niebla, no sé si me gusta. Hay días que salgo a la calle (sí sí, no te rías, salgo a la calle) y veo niebla y es como lo más total del mundo, tan londinense, tan película, tan estético, tan... gris. Pero no,  yo creo que odio la niebla... porque se me riza el pelo y porque no me gusta que me atropellen por no verme, por lo que un día puedo negarme a salir a la calle si hay niebla.

¿Y qué me dices de la tele? Hay días que bendigo al señor que la inventó, porque todo lo que sale me parece tan ordinario y vulgar que me encanta. Pero luego pueden pasar semanas en las que ni la enciendo, odio la tele y me siento muy alternativa por ello.

Y así muchas cosas más sobre las que no tengo opinión. El fútbol, los pantalones cortos, Anne Germaine, los gimnasios... Son cosas que no sé, no sé qué decirte.

martes, 17 de julio de 2012

Complutum-Complutados

Sacando hueco de mi ardua tarea de niñera, hago esta entrada. Pero antes de empezar a dar caña o simplemente a despotricar como una mala maruja, te comento lo que me acaba de decir mi prima tras ver que en mi perfil de blogger pone sexo:mujer: "No. Sexo mujer, no. Tú eres hombre". Creo que hay una conexión especial con esta niña, se las sabe todas.

Y tras esto... ENHORABUENA A LAS SEÑORAS BIÓLOGAS LICENCIA... Ah. no. Espera, que aún no han procesado las actas y seguimos siendo alumnas de biología. ¿Por qué? Porque no iban a poner las cosas fáciles en nuestro último año (no, no sexto, sino el último). Porque llegaste el primer día y te pusieron en el grupo de tarde sin siquiera preguntar. Porque quisiste cambiarte, te miraron, alzaron una ceja y se pusieron a hacer otras cosas. No merecía la pena contestarte. Porque las prácticas nunca venían bien y siempre coincidían con algo y la respuesta de los profesores era la misma, ceja al alza. Creo que debería ser la moda, de hecho estuve practicando para independizar mi ceja izquierda de la derecha. A día de hoy, casi lo he conseguido. Pero con eso podías vivir y hasta te hacía gracia. Como los profesores que eran incapaces de contestar dudas. ¡No teníamos de qué quejarnos! ¡Teníamos amigos! Vaya lujo... Si hago recuento creo que conservo 2. Contando al alza. ¿Orgullosa? Sí, porque el número de amigos es como la evolución, sólo permanecen los más aptos. Y hay una norma que he aprendido: Un buen amigo nunca será un buen biólogo. Porque si estás con tus compañeros de clase y dices: "Chicos perdón, ¿podemos hablar de otra cosa que no sea biología?" y te miran mal y te critican... no acabaré la frase.

Nimiedades todo ello. Ya que en el momento más importante de tu vida, de nuestra vida querida amiga mía, nos dicen un contigo no bicho. Que nos queremos ir. No queremos ser biólogas. Queremos no pisar ese edificio feo y lleno de malas auras. Dejadnos marchar, lo estais deseando, lo estamos deseando. ¿Crees que es como una maldición y siempre perteneceremos a ese edificio? Dios no lo quiera. Sólo queremos que nos dejeis licenciarnos, hacer másteres, doctorados (já), salir de ahí...

Nos vamos a bucar el infierno con este blog, ¿lo sabes, no? Y me encanta.

Al leer lo de la hormiga, me la he imaginado escalando tu pierna cual si fueran los fiordos y descalza. Porque de siempre las hormigas han llevado un buen par de tacones.

lunes, 16 de julio de 2012

¿más es más?

¡Divina la Susie! ¡viva la Susie! ¡bonita! aish, qué envidiosa soy, la veo y pienso en lo de cortarme flequillo... es que me probé online peinados y me quedaba bien. Pero yo no tengo esa mirada vacía que tanto me gusta de la Susie... estoy en ello ¿eh?, pero no, aún no la tengo....

A lo que iba, que tienes toda la razón del mundo. ¡Qué ganas de complicación tiene la gente! y lo que es aún peor, tienen ganas de crear vínculos con las personas y montarse telenovelas enrevesadas que, como sabes amiga, yo nunca entiendo. Mira, justo te cuento esto y sale en la tele una señora que tiene que usar crema Neutrógena porque escala fiordos descalza, no me digas que no es ganas de complicarse. Mírame a mí, andando plácidamente por mi casa y me rompo un dedo del pie y acabo en urgencias con el pie como una bota... ¿qué sería de mí si escalo fiordos? No, no lo pienses, que lloras y el eyeliner no es waterproof aunque te prometan que sí. Urgencias es un lugar horrible, la sala de espera es la parada de los monstruos...

En resumen, olvidémonos de complicaciones. Lo de "más es más" lo dejo para el arte, la decoración y las posesiones. Y para el maquillaje, por supuesto, el maquillaje. Ya bastante nos han complicado la vida en ese maldito lugar llamado facultad en los últimos años... pero este tema te lo dejo para la siguiente entrada, que me has confesado que quieres darles caña.

A ver si somos capaces de vernos, entre tu papel de niñera a la fuerza y mis achaques se me están acumulando cosas que contarte. Tenemos que ampliar la lista de gente que nos ha decepcionado, de cosas que no entendemos y de planes que nunca realizaremos.

No lo vas a notar cuando leas, pero acabo de hacer una pausa porque me escalaba una hormiga la pierna. ¿Tú crees que los bichos de mi casa suben por la fachada o nacen aquí?. Ahí lo dejo.

sábado, 14 de julio de 2012

Sin complicaciones.

Justo te leo y me acabo de maquillar. Sí, a estas horas y estando sola en casa. ¿Por qué? Por qué no. Siempre el mismo maquillaje, eyeliner y ya. Quizás luego em eche un poco de rimmel.

Y después de esto, quiero que sepas que cada vez que quiero escribir (sí, la segunda vez y ya es siempre) tardo 15 minutos en encontrar cómo editar una entrada. No me gustan las cosas no intuitivas, y la tecnología está empezando a no serlo. Con lo fácil que es un botón para arbir una puerta en el que pone pulsar para abrir. ¡Qué ganas de complicarnos! Con todo. Como con mandarme al Escorial. Al final fue un viaje tranquilo del cuál me volví antes y menos mal, mi cama me echaba de menos. Ella sí que no se complica. Siempre está ahí, para que me tumbe y duerma y le da igual si es en la hora de la siesta, las 8 de la mañana o las 8 de la tarde. Ahora por ejemplo está acogiendo a Susie a la cuál le he hecho un cambio de look, te gustará. Mira, te pongo una foto para que la veas (pe-pe-peluquitas). Le queda muy bien, mejor que a mí, la verdad. Y a eso he dedicado mi tarde, a dormir y a ponerle la peluca, sin complicaciones. Debería comprarme una para salir a la calle y ya sabes hermana, dónde iría a comprarla, así que si me decido y consigo el dinero ya sabes que tienes una cita conmigo. Y luego KFC. Otros que no se complican. Sólo pollo. Rico. Graso. Genial. Sí me gustan las cosas sencillas. Bueno, salvo Nietzsche y sus aforismos. Me caen bien. Debió ser un tío grande, al menos, su bigote lo era.

Me estoy agobiando porque ahora viene gente a casa y eso es una complicación porque cada uno esperará una cosa. En fin querida, ya te contaré cómo acaba esto, pero prometo que será sencillo y sin dar rodeos. Y el concierto de mañana... Se verá mañana.

domingo, 8 de julio de 2012

MA-QUI-LLA-JE

Pues aquí estamos amiga, poniéndonos al día rápidamente en la red social. Ya que soy una persona sin whatsapp o como se diga (y sin móvil, prácticamente). Me dices que te vas al Escorial y a Londres y, entre comentarios sobre el Sálvame Deluxe del viernes, vamos viendo cómo sacar un hueco para quedar.
El tiempo es muy raro. En un principio todos los días tienen 24 horas, pero permíteme que lo dude, amiga. Por ejemplo, hoy se ha pasado el día entero así sin más, descarado, en cuestión de segundos. Se me ha juntado el desayuno con la comida y la comida con la cena. Quizá no debería confesar que ceno, a la gente se le puede caer un mito. Suerte que nadie nos lee.
Bueno, que yo iba a hablar sobre maquillaje, no me líes. Allá voy.




No entiendo a la gente que no se maquilla, no tiene razón de ser. Si te llamas Angelina Jolie pues a lo mejor te entiendo, o a lo mejor tampoco. A ver, no digo que haya que maquillarse como si lo fueran a prohibir mañana pero hija mía, un eyeliner mínimo, un rímel, un poco de quitarte ese color ceniciento que Dios puso en tu cara.

En este punto aparecerán las de "ay, yo paso, hay que ser natural"... euh... tú lo que eres es una vaga, porque depilarte las cejas o las piernas sí que lo haces, lo que pasa es que maquillarte ya es mucho esfuerzo, ¿no?. Y luego están las de "buah, a las tías que van tan maquilladas les quitas tanto rímel y tanto colorete y ¿qué te queda?". "Tú" les contesto "quedas tú, hija mía, así que anímate un poquito y dale a la brocha de pintor".

Yo me maquillo a diario, desde los 11 años que me hice mi primera raya (ha sonado raro, me gusta) un día que me di cuenta de que, cuando Dios repartió caras, yo no estaba en la parte de delante de la fila que se formó. Yo me maquillo para ir al gimnasio, ¿por qué no?. Me dice mi hermana "pero para ir al gimnasio para qué, para sudar". No, para estar maquillada. Si no es para estar más guapa y que me vean las cuatro señoras y las cuatro mariquitas del gimnasio, es para estar maquillada y ya.

Yo sé que tú me entiendes...

En youtube hay todo un mundo de tutoriales de maquillaje. Así que que no me pongan como excusa ser huérfanas de madre, porque en youtube enseñan. A mí me encanta, tienen muchas brochas y algunas son muy pobres y usan todo del Deliplus, como yo. Dicen cosas como "el párpado móvil", "la cuenca" y otras partes de tu ojo que no sabes que las tienes pero las maquillabas ya hace tiempo. Y también hay chicos (sí sí, hombres, varones, con colita) que te enseñan a maquillarte y son muy adorables y te los quieres comer. Saben hacerse ojos ahumados y saben lo que favorece a tu rostro. ¿Qué me dices? Te quedas muerta, ya lo sé, te los tengo que enseñar y seguro que te enamoras de ellos como una tontorrona. Pondría aquí un vídeo suyo pero no me dan comisión, ya lo expliqué en la entrada anterior.

Otra cosa te digo Irene, yo nunca entenderé a la gente que sube tutoriales de maquillaje a youtube... de maquillaje o de cualquier cosa. ¿Por qué lo hacen? ¿para ayudarnos?. Yo si descubro como hacer que mi ojo parezca más grande no te lo cuento ni a ti, amiga, casi ni se lo cuento a mi otro ojo. Me callo y me lo guardo para mí y todas con sus ojos como una pulga y yo con mis ojazos, claro que sí. No las entiendo... además lo suben con felicidad, con simpatía, con detalle. Tienen esa necesidad de mostrar al mundo su talento, su cara desmaquillada y su cuarto de baño.

Pero bueno, no las voy a criticar (aunque podría) porque yo soy muy fans de todas. Voy a criticar a las que no se maquillan, no las entiendo, no señor.

Y ahora te dejo, que voy a desmaquillarme. Qué labor tan dura, va en serio, me voy a hacer machirula y voy a pasar del maquillaje como te descuides.

Sin tonterías, así.

Nunca he sido muy dada a depender de las redes sociales. Es más, muchas veces las tengo de adorno o para hacer que los días en los que estoy insoportable parezcan un poco mejores.

Por tanto, tras ignorar no deliberadamente a Vero toda la tarde en twitter, llego a casa y leo lo que me ha dejado. Contesto a sus preguntas sobre las pelis. No tengo ni idea, puede que sean en japo o no, pero habrá que ir a verlas porque el Sol se pone. Y lo siguiente que leo es que hagamos un blog. Sin pensármelo le digo que sí, que incluso que podíamos usar uno que yo tenía. Extrañada me dice que no sabía que yo a lo que digo "Ya hija, porque nunca lo he usado". Y ¿por qué? Porque no me gustan los blogs. Pero este tiene algo especial y es que seguramente seremos dos mamarrachas escribiendo sobre lo que nos dé la gana (sí, Susie y de chupar madera, para algo nos dieron el derecho a la libre expresión).

No haremos críticas intelectualoides. A veces, quizás, vayamos a provocar. O lo hagamos sin pretenderlo. Y sí, puede ser que acabe junto a nuestros cuadernos, fotos y pintalabios. Formando parte de nuestra historia. Historia que creamos para nosotras y quien quiera opinar es libre, nosotras educadamente le ignoraremos. Como ahora mismo estoy haciendo con un servicio de mensajería instantánea en el móvil. También me agobia. Como los blogs.

Y por eso desde el hastío y la desgana hacia blogs ajenos, nace este. Fresquito como el verano. Y pa' gustos los colores. A quién no le guste... en fin, nos da igual.

viernes, 6 de julio de 2012

Así, sin tonterías



La conversación fue más o menos así, en la red social de turno (no voy a nombrarla, que no me llevo comisión):
Irene: Deberíamos ir a ver unas pelis que ponen en no sé dónde que hay cine de verano. [algo así me dijo, olvido datos].
Yo: en japonés?
Irene: y antes de que empiece puedes ver la puesta de sol.
Yo: vale, que sea una en la que alguien tenga una vida desestructurada y sin sentido y sufra. Son en japo?
[Como Irene no contestaba aproveché para pensar un poco, porque me cuesta entender que se diga que el sol se pone cuando se quita, para mí que se pone por las mañanas…]
Yo: Oye, escribimos un blog juntas?
Y no me contestaba, igual que a lo de si eran las películas en japonés. La verdad es que no es necesario contestar a todas las preguntas, esa norma no está escrita y ella lo sabe porque es muy culta y muy leída, como Alaska.
No sé si sigue de moda lo de los blog (o blogs en plural, no sé inglés) o es algo que ya fue, la verdad.  Yo antes miraba muchos de canis (y digo miraba, porque leer no se podía, un día lo intenté y se me empezó a caer un ojo… mucho susto) porque me fascinaba el color y la vulgaridad. Y ahora también leo, google me lleva a ellos. No los voy a nombrar porque no me llevo comisión, eso sí, si nombran el mío yo nombraré el suyo mil veces porque en el fondo soy muy barata. A Irene le parecerá bien.
Yo muchas veces he escrito entradas mentales para un blog, les ponía fotos y todo, quedaban monísimas. Algo así como cuando veo chicas sin maquillar en el metro y las maquillo mentalmente y no veas lo que ganan.
Y ahora escribo un blog con Irene. Individualmente nunca podríamos, lo abandonaríamos, así que vamos a probar así. Algo me dice que no va a funcionar, que va a ser como esos cuadernos que empezamos, súper bonitos, que nos ponemos muy nerviosas y por eso nos sale mala letra la primera vez que escribimos y que luego se pierden por ahí. O cuando nos compramos un pintalabios rojo y decidimos turnarlo y se pierde también.
Voy a caer en el tópico de decir que aquí escribiremos sobre lo que sea y cuando queramos. Y en el tópico de que sé que nadie los leerá y que no nos importa. Ale, ya he caído. Un día contaremos lo que hacemos, aunque no le importe a nadie… porque nadie lo leerá. Al día siguiente ella hablará de Susie y yo de la época en la que me dio por chupar madera. Y así todo. Y yo abusaré mucho de los puntos suspensivos unos días y del punto y aparte otros. Y ella no podrá resistirse a poner frases en inglés.
Estoy escribiendo esta entrada en un Word, porque aún no existe el blog. De hecho aún no me ha contestado. Pero sé que lo hará y que dirá que sí y que diseñará el blog, porque ella es mi Juan Gatti particular. Y si ella dice que nos pongamos pseudónimos pues modifico esta entrada y ya está, todas anónimas y todas muy dignas.
Estoy acabando de escribir y estoy arrepintiéndome de esta idea. No me gusta esto porque no tiene soporte físico, no queda en papel. Creo que no deberíamos escribir un blog en internet.

Corto y cambio.

Manuela (Loles León): Voy a decirte algo que no te lo vas ni a creer.
Marta (Bibiana Fernández): Inténtalo…
Manuela (Loles León): Creo que me he quedado un poco colgada en los ochenta.
“La Gran Depresión”. Teatro Arteria Coliseum