jueves, 19 de julio de 2012

¡ ya no me gusta!

Mañana voy a ese edificio maldito y quiera Dior que sea la última vez. Llevo tres días intentando ir, ¿mañana lo conseguiré? Quién sabe... quizás no voy, quizás voy y está cerrado, quizás voy y me levantan la ceja.

¡uy no te lo he dicho! ¡hoy he adelgazado! sí sí sí, tantos gramos como pesen dos muelas que me han sido arrebatadas. Pobres... una se ha intentado suicidar y todo y se ha caído al suelo saltando desde la mesita del dentista.

Tú prima siempre piensa que eres un hombre, no es la primera vez. Mis primos piensan que soy una niña y me preguntan cosas como cuál es mi número de lista, cómo se llama mi profe o cuánto dura mi recreo... incluso de qué color es mi babi. Un día haré una entrada hablando de mi prima de cuatro años, sabes que es una de las personas más interesantes que he conocido.

¿Has leido el título de la entrada? Viene a cuento de que estoy nomegusteando páginas de facebook. En algún momento de mi vida, reconciliada yo con el mundo, era tan espléndida que cada día le daba a "me gusta" de diez o cien páginas... o, mejor dicho, le daba al "Hazte fan", engordando así el ego de algún friki administrador de páginas. Sentía yo placer con eso, incluso sonreía... exactamente lo mismo que ahora me ocurre al hacer unfollow o decir "ya no me gusta". ¿Te acuerdas del día que te conté que había hecho unfollow a Yoko Ono? Me sentí una mujer plena.

Los Beatles... te gustan ¿no?. Sí, supongo que sí porque tienes camisetas y esas cosas y cantas la cancioncillas. Yo no sé si me gustan... a veces sí, a veces no. Hubo una época que sí y me compré muchos discos... pero ahora no sé... ¿sabes que hay cosas sobre las que no tengo opinión? Pues sí, hija, aquí donde me ves muchas veces no sé que opinar. Pero yo opino, casi al azar, por ese mismo azar al día siguiente digo lo contrario y eso a la gente le inquieta, le atormenta y le perturba.

Yo no tengo opinión sobre la edad. ¡Hay días que me parece que la edad es tan importante! Tarde o temprano la edad de una persona asoma y sale a relucir, ¿no te parece?. Pero hay otros días en los que me partiría el alma en dos defendiendo que la edad no importa.... conocemos gente de 14 ó 15 años que parece que van por su cuarta vida. Y conocemos adolescentes terminales de 49. Mírame a mí, hoy el dentista le quería hacer firmar a mi madre porque ha pensado que yo era menor de edad...

Tampoco tengo opinión sobre la niebla, no sé si me gusta. Hay días que salgo a la calle (sí sí, no te rías, salgo a la calle) y veo niebla y es como lo más total del mundo, tan londinense, tan película, tan estético, tan... gris. Pero no,  yo creo que odio la niebla... porque se me riza el pelo y porque no me gusta que me atropellen por no verme, por lo que un día puedo negarme a salir a la calle si hay niebla.

¿Y qué me dices de la tele? Hay días que bendigo al señor que la inventó, porque todo lo que sale me parece tan ordinario y vulgar que me encanta. Pero luego pueden pasar semanas en las que ni la enciendo, odio la tele y me siento muy alternativa por ello.

Y así muchas cosas más sobre las que no tengo opinión. El fútbol, los pantalones cortos, Anne Germaine, los gimnasios... Son cosas que no sé, no sé qué decirte.

martes, 17 de julio de 2012

Complutum-Complutados

Sacando hueco de mi ardua tarea de niñera, hago esta entrada. Pero antes de empezar a dar caña o simplemente a despotricar como una mala maruja, te comento lo que me acaba de decir mi prima tras ver que en mi perfil de blogger pone sexo:mujer: "No. Sexo mujer, no. Tú eres hombre". Creo que hay una conexión especial con esta niña, se las sabe todas.

Y tras esto... ENHORABUENA A LAS SEÑORAS BIÓLOGAS LICENCIA... Ah. no. Espera, que aún no han procesado las actas y seguimos siendo alumnas de biología. ¿Por qué? Porque no iban a poner las cosas fáciles en nuestro último año (no, no sexto, sino el último). Porque llegaste el primer día y te pusieron en el grupo de tarde sin siquiera preguntar. Porque quisiste cambiarte, te miraron, alzaron una ceja y se pusieron a hacer otras cosas. No merecía la pena contestarte. Porque las prácticas nunca venían bien y siempre coincidían con algo y la respuesta de los profesores era la misma, ceja al alza. Creo que debería ser la moda, de hecho estuve practicando para independizar mi ceja izquierda de la derecha. A día de hoy, casi lo he conseguido. Pero con eso podías vivir y hasta te hacía gracia. Como los profesores que eran incapaces de contestar dudas. ¡No teníamos de qué quejarnos! ¡Teníamos amigos! Vaya lujo... Si hago recuento creo que conservo 2. Contando al alza. ¿Orgullosa? Sí, porque el número de amigos es como la evolución, sólo permanecen los más aptos. Y hay una norma que he aprendido: Un buen amigo nunca será un buen biólogo. Porque si estás con tus compañeros de clase y dices: "Chicos perdón, ¿podemos hablar de otra cosa que no sea biología?" y te miran mal y te critican... no acabaré la frase.

Nimiedades todo ello. Ya que en el momento más importante de tu vida, de nuestra vida querida amiga mía, nos dicen un contigo no bicho. Que nos queremos ir. No queremos ser biólogas. Queremos no pisar ese edificio feo y lleno de malas auras. Dejadnos marchar, lo estais deseando, lo estamos deseando. ¿Crees que es como una maldición y siempre perteneceremos a ese edificio? Dios no lo quiera. Sólo queremos que nos dejeis licenciarnos, hacer másteres, doctorados (já), salir de ahí...

Nos vamos a bucar el infierno con este blog, ¿lo sabes, no? Y me encanta.

Al leer lo de la hormiga, me la he imaginado escalando tu pierna cual si fueran los fiordos y descalza. Porque de siempre las hormigas han llevado un buen par de tacones.

lunes, 16 de julio de 2012

¿más es más?

¡Divina la Susie! ¡viva la Susie! ¡bonita! aish, qué envidiosa soy, la veo y pienso en lo de cortarme flequillo... es que me probé online peinados y me quedaba bien. Pero yo no tengo esa mirada vacía que tanto me gusta de la Susie... estoy en ello ¿eh?, pero no, aún no la tengo....

A lo que iba, que tienes toda la razón del mundo. ¡Qué ganas de complicación tiene la gente! y lo que es aún peor, tienen ganas de crear vínculos con las personas y montarse telenovelas enrevesadas que, como sabes amiga, yo nunca entiendo. Mira, justo te cuento esto y sale en la tele una señora que tiene que usar crema Neutrógena porque escala fiordos descalza, no me digas que no es ganas de complicarse. Mírame a mí, andando plácidamente por mi casa y me rompo un dedo del pie y acabo en urgencias con el pie como una bota... ¿qué sería de mí si escalo fiordos? No, no lo pienses, que lloras y el eyeliner no es waterproof aunque te prometan que sí. Urgencias es un lugar horrible, la sala de espera es la parada de los monstruos...

En resumen, olvidémonos de complicaciones. Lo de "más es más" lo dejo para el arte, la decoración y las posesiones. Y para el maquillaje, por supuesto, el maquillaje. Ya bastante nos han complicado la vida en ese maldito lugar llamado facultad en los últimos años... pero este tema te lo dejo para la siguiente entrada, que me has confesado que quieres darles caña.

A ver si somos capaces de vernos, entre tu papel de niñera a la fuerza y mis achaques se me están acumulando cosas que contarte. Tenemos que ampliar la lista de gente que nos ha decepcionado, de cosas que no entendemos y de planes que nunca realizaremos.

No lo vas a notar cuando leas, pero acabo de hacer una pausa porque me escalaba una hormiga la pierna. ¿Tú crees que los bichos de mi casa suben por la fachada o nacen aquí?. Ahí lo dejo.

sábado, 14 de julio de 2012

Sin complicaciones.

Justo te leo y me acabo de maquillar. Sí, a estas horas y estando sola en casa. ¿Por qué? Por qué no. Siempre el mismo maquillaje, eyeliner y ya. Quizás luego em eche un poco de rimmel.

Y después de esto, quiero que sepas que cada vez que quiero escribir (sí, la segunda vez y ya es siempre) tardo 15 minutos en encontrar cómo editar una entrada. No me gustan las cosas no intuitivas, y la tecnología está empezando a no serlo. Con lo fácil que es un botón para arbir una puerta en el que pone pulsar para abrir. ¡Qué ganas de complicarnos! Con todo. Como con mandarme al Escorial. Al final fue un viaje tranquilo del cuál me volví antes y menos mal, mi cama me echaba de menos. Ella sí que no se complica. Siempre está ahí, para que me tumbe y duerma y le da igual si es en la hora de la siesta, las 8 de la mañana o las 8 de la tarde. Ahora por ejemplo está acogiendo a Susie a la cuál le he hecho un cambio de look, te gustará. Mira, te pongo una foto para que la veas (pe-pe-peluquitas). Le queda muy bien, mejor que a mí, la verdad. Y a eso he dedicado mi tarde, a dormir y a ponerle la peluca, sin complicaciones. Debería comprarme una para salir a la calle y ya sabes hermana, dónde iría a comprarla, así que si me decido y consigo el dinero ya sabes que tienes una cita conmigo. Y luego KFC. Otros que no se complican. Sólo pollo. Rico. Graso. Genial. Sí me gustan las cosas sencillas. Bueno, salvo Nietzsche y sus aforismos. Me caen bien. Debió ser un tío grande, al menos, su bigote lo era.

Me estoy agobiando porque ahora viene gente a casa y eso es una complicación porque cada uno esperará una cosa. En fin querida, ya te contaré cómo acaba esto, pero prometo que será sencillo y sin dar rodeos. Y el concierto de mañana... Se verá mañana.

domingo, 8 de julio de 2012

MA-QUI-LLA-JE

Pues aquí estamos amiga, poniéndonos al día rápidamente en la red social. Ya que soy una persona sin whatsapp o como se diga (y sin móvil, prácticamente). Me dices que te vas al Escorial y a Londres y, entre comentarios sobre el Sálvame Deluxe del viernes, vamos viendo cómo sacar un hueco para quedar.
El tiempo es muy raro. En un principio todos los días tienen 24 horas, pero permíteme que lo dude, amiga. Por ejemplo, hoy se ha pasado el día entero así sin más, descarado, en cuestión de segundos. Se me ha juntado el desayuno con la comida y la comida con la cena. Quizá no debería confesar que ceno, a la gente se le puede caer un mito. Suerte que nadie nos lee.
Bueno, que yo iba a hablar sobre maquillaje, no me líes. Allá voy.




No entiendo a la gente que no se maquilla, no tiene razón de ser. Si te llamas Angelina Jolie pues a lo mejor te entiendo, o a lo mejor tampoco. A ver, no digo que haya que maquillarse como si lo fueran a prohibir mañana pero hija mía, un eyeliner mínimo, un rímel, un poco de quitarte ese color ceniciento que Dios puso en tu cara.

En este punto aparecerán las de "ay, yo paso, hay que ser natural"... euh... tú lo que eres es una vaga, porque depilarte las cejas o las piernas sí que lo haces, lo que pasa es que maquillarte ya es mucho esfuerzo, ¿no?. Y luego están las de "buah, a las tías que van tan maquilladas les quitas tanto rímel y tanto colorete y ¿qué te queda?". "Tú" les contesto "quedas tú, hija mía, así que anímate un poquito y dale a la brocha de pintor".

Yo me maquillo a diario, desde los 11 años que me hice mi primera raya (ha sonado raro, me gusta) un día que me di cuenta de que, cuando Dios repartió caras, yo no estaba en la parte de delante de la fila que se formó. Yo me maquillo para ir al gimnasio, ¿por qué no?. Me dice mi hermana "pero para ir al gimnasio para qué, para sudar". No, para estar maquillada. Si no es para estar más guapa y que me vean las cuatro señoras y las cuatro mariquitas del gimnasio, es para estar maquillada y ya.

Yo sé que tú me entiendes...

En youtube hay todo un mundo de tutoriales de maquillaje. Así que que no me pongan como excusa ser huérfanas de madre, porque en youtube enseñan. A mí me encanta, tienen muchas brochas y algunas son muy pobres y usan todo del Deliplus, como yo. Dicen cosas como "el párpado móvil", "la cuenca" y otras partes de tu ojo que no sabes que las tienes pero las maquillabas ya hace tiempo. Y también hay chicos (sí sí, hombres, varones, con colita) que te enseñan a maquillarte y son muy adorables y te los quieres comer. Saben hacerse ojos ahumados y saben lo que favorece a tu rostro. ¿Qué me dices? Te quedas muerta, ya lo sé, te los tengo que enseñar y seguro que te enamoras de ellos como una tontorrona. Pondría aquí un vídeo suyo pero no me dan comisión, ya lo expliqué en la entrada anterior.

Otra cosa te digo Irene, yo nunca entenderé a la gente que sube tutoriales de maquillaje a youtube... de maquillaje o de cualquier cosa. ¿Por qué lo hacen? ¿para ayudarnos?. Yo si descubro como hacer que mi ojo parezca más grande no te lo cuento ni a ti, amiga, casi ni se lo cuento a mi otro ojo. Me callo y me lo guardo para mí y todas con sus ojos como una pulga y yo con mis ojazos, claro que sí. No las entiendo... además lo suben con felicidad, con simpatía, con detalle. Tienen esa necesidad de mostrar al mundo su talento, su cara desmaquillada y su cuarto de baño.

Pero bueno, no las voy a criticar (aunque podría) porque yo soy muy fans de todas. Voy a criticar a las que no se maquillan, no las entiendo, no señor.

Y ahora te dejo, que voy a desmaquillarme. Qué labor tan dura, va en serio, me voy a hacer machirula y voy a pasar del maquillaje como te descuides.

Sin tonterías, así.

Nunca he sido muy dada a depender de las redes sociales. Es más, muchas veces las tengo de adorno o para hacer que los días en los que estoy insoportable parezcan un poco mejores.

Por tanto, tras ignorar no deliberadamente a Vero toda la tarde en twitter, llego a casa y leo lo que me ha dejado. Contesto a sus preguntas sobre las pelis. No tengo ni idea, puede que sean en japo o no, pero habrá que ir a verlas porque el Sol se pone. Y lo siguiente que leo es que hagamos un blog. Sin pensármelo le digo que sí, que incluso que podíamos usar uno que yo tenía. Extrañada me dice que no sabía que yo a lo que digo "Ya hija, porque nunca lo he usado". Y ¿por qué? Porque no me gustan los blogs. Pero este tiene algo especial y es que seguramente seremos dos mamarrachas escribiendo sobre lo que nos dé la gana (sí, Susie y de chupar madera, para algo nos dieron el derecho a la libre expresión).

No haremos críticas intelectualoides. A veces, quizás, vayamos a provocar. O lo hagamos sin pretenderlo. Y sí, puede ser que acabe junto a nuestros cuadernos, fotos y pintalabios. Formando parte de nuestra historia. Historia que creamos para nosotras y quien quiera opinar es libre, nosotras educadamente le ignoraremos. Como ahora mismo estoy haciendo con un servicio de mensajería instantánea en el móvil. También me agobia. Como los blogs.

Y por eso desde el hastío y la desgana hacia blogs ajenos, nace este. Fresquito como el verano. Y pa' gustos los colores. A quién no le guste... en fin, nos da igual.

viernes, 6 de julio de 2012

Así, sin tonterías



La conversación fue más o menos así, en la red social de turno (no voy a nombrarla, que no me llevo comisión):
Irene: Deberíamos ir a ver unas pelis que ponen en no sé dónde que hay cine de verano. [algo así me dijo, olvido datos].
Yo: en japonés?
Irene: y antes de que empiece puedes ver la puesta de sol.
Yo: vale, que sea una en la que alguien tenga una vida desestructurada y sin sentido y sufra. Son en japo?
[Como Irene no contestaba aproveché para pensar un poco, porque me cuesta entender que se diga que el sol se pone cuando se quita, para mí que se pone por las mañanas…]
Yo: Oye, escribimos un blog juntas?
Y no me contestaba, igual que a lo de si eran las películas en japonés. La verdad es que no es necesario contestar a todas las preguntas, esa norma no está escrita y ella lo sabe porque es muy culta y muy leída, como Alaska.
No sé si sigue de moda lo de los blog (o blogs en plural, no sé inglés) o es algo que ya fue, la verdad.  Yo antes miraba muchos de canis (y digo miraba, porque leer no se podía, un día lo intenté y se me empezó a caer un ojo… mucho susto) porque me fascinaba el color y la vulgaridad. Y ahora también leo, google me lleva a ellos. No los voy a nombrar porque no me llevo comisión, eso sí, si nombran el mío yo nombraré el suyo mil veces porque en el fondo soy muy barata. A Irene le parecerá bien.
Yo muchas veces he escrito entradas mentales para un blog, les ponía fotos y todo, quedaban monísimas. Algo así como cuando veo chicas sin maquillar en el metro y las maquillo mentalmente y no veas lo que ganan.
Y ahora escribo un blog con Irene. Individualmente nunca podríamos, lo abandonaríamos, así que vamos a probar así. Algo me dice que no va a funcionar, que va a ser como esos cuadernos que empezamos, súper bonitos, que nos ponemos muy nerviosas y por eso nos sale mala letra la primera vez que escribimos y que luego se pierden por ahí. O cuando nos compramos un pintalabios rojo y decidimos turnarlo y se pierde también.
Voy a caer en el tópico de decir que aquí escribiremos sobre lo que sea y cuando queramos. Y en el tópico de que sé que nadie los leerá y que no nos importa. Ale, ya he caído. Un día contaremos lo que hacemos, aunque no le importe a nadie… porque nadie lo leerá. Al día siguiente ella hablará de Susie y yo de la época en la que me dio por chupar madera. Y así todo. Y yo abusaré mucho de los puntos suspensivos unos días y del punto y aparte otros. Y ella no podrá resistirse a poner frases en inglés.
Estoy escribiendo esta entrada en un Word, porque aún no existe el blog. De hecho aún no me ha contestado. Pero sé que lo hará y que dirá que sí y que diseñará el blog, porque ella es mi Juan Gatti particular. Y si ella dice que nos pongamos pseudónimos pues modifico esta entrada y ya está, todas anónimas y todas muy dignas.
Estoy acabando de escribir y estoy arrepintiéndome de esta idea. No me gusta esto porque no tiene soporte físico, no queda en papel. Creo que no deberíamos escribir un blog en internet.

Corto y cambio.

Manuela (Loles León): Voy a decirte algo que no te lo vas ni a creer.
Marta (Bibiana Fernández): Inténtalo…
Manuela (Loles León): Creo que me he quedado un poco colgada en los ochenta.
“La Gran Depresión”. Teatro Arteria Coliseum