lunes, 24 de septiembre de 2012

Redes A-Sociales

Bonito cambio de look de nuestro blog :) me gusta.

Ya te lo he comentado alguna vez creo, pero últimamente las redes sociales las considero herramientas de asocialización. Como hoy, tengo 29 personas conectadas en Facebook y con ninguna de ellas quiero hablar. Aún así sigo actualizando la página por si acaso ocurriera un milagro y apareciera alguien con quién de verdad mereciera la pena hablar. Y me siento tonta. Por eso el 90% de las veces tengo el chat desactivado. No causa más que desilusiones ya sea porque te habla alguien que no quieres o porque quien quieres que te hable no está. Y muchas veces, ese alguien, no es nadie concreto, es simplemente otra persona, cercana o no, que dé el primer paso para escucharte o más bien leerte. Alguien que a través de la conexión y los cables sabe que necesitas hablar. Pues bien, eso no suele ocurrir, porque para bien o para mal, el ser humano ni es adivino ni es demasiado perceptivo. Así que, me dedico a meterme en Facebook cuando quiero estar sola. Y juego. Sí señora, juego. Cada mes a un nuevo juego. Sólo son excusas para no tener el chat encendido, porque claro si juegas y alguien te habla puedes perder puntos o cosas así.

Creo que me entiendes. Es más, estoy segura. Pasamos de incógnito por las redes sociales. Son para nosotras y no para el resto. Lo mismo pasa con Twitter. Suelo escribir para mí. No son comentarios que van dirigidos para informar al resto, sino que son palabras para dejar constancia de algo que a mí me ha parecido relevante conservar. Y en eso nos parecemos. Y nos entendemos. Sabemos cuándo un comentario va para ser compartido y comentamos, o cuándo en realidad va para la propia persona. Empiezo a odiar esta intimidad pública que nos forjamos. Y conforme sigo escribiendo me doy más cuenta. Y si siguiera mucho más, cerraría todo. Y quizás sería más feliz. Seguramente lo fuera, porque no me pondría triste si nadie se ha acordado de mí o no me agobiaría si alguien se ha acordado demasiado de mí.

Somos complicadas. Puede que seamos sociópatas. Puede que nos equivocásemos de época al nacer. Pero cada vez que abro la página de Facebook, me siento más asocial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario