martes, 16 de octubre de 2012

Añicos

Me han dicho que estoy un poco emo y puede ser, pero de verdad hermana, pienso que hoy me lo merezco, y voy más allá, hoy nos lo merecemos.

Estoy viendo como nuestra vida tal y como la queríamos ha acabado sin ni siquiera haber empezado. ¿Nos queda consuelo alguno? Bueno... al menos tú serás rica, yo sigo endeudándome. No entiendo la lógica paterna: "Tienes que hacer algo con tu vida y buscarte un trabajo para costearte la vida, así que métete a un máster que te absorbe y desembolsa 1500€ y así empezarás a ser una persona de provecho". No, sigo sin entenderlo. Y además, me ponen problemas con la matrícula y todo, ¿lo entendemos? Otra respuesta negativa.

Reclamos nuestro derecho de quejarnos y llorar cuando todo a nuestro alrededor se rompe y estalla. Y a quién no le guste... patada en las partes que aquí no puedo nombrar.

¿Sabes dónde quiero estar ahora? En el McDonald's molón de Alcorcón, en ese que tampoco nos contratarían. Quiero tomar helado, estar sentada, estar contigo. Porque por mucho helado o batido que hubiera sino estuvieras ahí no tendría sentido. Porque juntas a pesar de la desesperación sabemos reírnos de nuestra desgracia y de nuestros arranques emo. Cuando estamos juntas my darling, me he dado cuenta de que somos un poquito más valientes, de que todo nos asusta menos, aunque digamos que es lo que más nos acojona.

Porque juntas, un  cristal roto puede ser un multiespejo en el que retocarnos el rimmel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario